En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.


miércoles, 14 de agosto de 2019

Un nido de víboras – Andrea Camilleri





(Serie Montalbano, 25)



Hay tantas víboras que resulta complicado señalar un nido como el nido. En este caso, y dados los ambientes en que se mueve el comisario de Vigàta, el nido alude a la confluencia de un conjunto de personajes un tanto opuestos a las Hermanitas de la Caridad.

A diferencia de la novela anterior, en esta ocasión Camilleri vuelve a tropezar en una piedra que se resiste a apartar del camino: la existencia de un bellezón que, además, parece de lo más atraída por los mucho más que cincuentones huesos del comisario Salvo Montalbano. Hablo de tropiezo porque a diferencia de otras reiteraciones que Camilleri realiza de forma tan sucinta que no interfiere en el relato, detenerse en esta cuestión exige un desarrollo que, por mínimo que sea, suena ya demasiado a repetitivo en la saga.

Hay otros dos «pero» a esta novela: el único que no ve venir el desenlace es el comisario, porque el lector lo anticipa pronto; la segunda objeción se produce, curiosamente, una vez terminada la obra, cuando al leer la advertencia de Camilleri nos dice que ha querido abordar cierto tema (que no menciono para no anticipar aún más lo que propio lector anticipará por sí solo) y, la verdad, uno piensa que ha sido un intento fallido y que lo hubiera hecho mucho mejor de haberlo abordado con otros personajes, e incluso fuera de la saga de Montalbano; a ojos del lector los sucesos que se narran contaminan demasiado los sentimientos de quienes los protagonizan, hasta el punto de que el materialismo y la maldad no dejar ver con nitidez el otro tema que Camilleri dice haber abordado.

Dicho lo cual, hay que reconocer que, como se señala en la crítica en boca de no recuerdo qué escritor, uno de los grandes méritos literarios de Montalbano es su comprensión ante la debilidad del ser humano, los errores, la caída en la tentación, el verse arrastrado por las influencias del entorno, la familia, la vida…

¿Y de qué trata Un nido de víboras?

Del hallazgo de un caballero doblemente asesinado.

¿Y qué significa eso? ¿Cómo se puede asesinar dos veces a una misma persona?

Leedlo y lo sabréis.

La primera complicación es que hay que buscar a dos asesinos, lo cual implica que el camino normal de investigación en algún momento habrá de bifurcarse en dos direcciones, y ambas serán correctas pero a la vez incompletas. 

Esos caminos pasan siempre por reconstruir la vida de la víctima, y es así como sabemos que no todos los asesinados nos dan la misma pena. Moralmente, el contable Barletta –les presento al difunto- era carroña andante.

Obviado todo sentimiento justiciero pues a nadie le da ninguna pena el finado, el interés de la novela es aclarar quiénes y por qué. Lo primero, en Camilleri y en la vida, suele ser más fácil que lo segundo. Las razones del ser humano a menudo brotan directamente de las debilidades y defectos que hacen de cada uno lo que es. Y anda, que hay cada uno que es cada cosa...



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