En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.



miércoles, 15 de febrero de 2012

Poner el acento


      El otro día, caminando por la calle, me adelantó un coche fúnebre. En la parte trasera iba una corona con una banda de tela. En ella, alguien había querido poner: “tus hermanos no te olvidarán”, lo cual es la afirmación rotunda de que el finado permanecerá en el recuerdo de sus hermanos y de que, de alguna manera, vivirá en él. Pero quienes redactaron el texto lo hicieron sin acentos: “tus hermanos no te olvidaran”. El subjuntivo se utiliza, la mayoría de las veces, para expresar hechos inciertos, hipótesis, dudas... Con el agravante, en este caso, de que el uso del subjuntivo deja la oración a medias. Huelga todo comentario, excepto que la intensidad de las meteduras de pata suele ser proporcional a la solemnidad del momento en que se producen.

      Por suerte, en los funerales casi nadie está atento a este tipo de detalles, pero a pesar de ello los acentos son importantes. Lo cual proclamo usando este blog como púlpito, porque como lo utilice de pulpito me lo voy a tener que comer.





2 comentarios:

  1. Con lo que yo era para los acentos, y ahora se me olvida más de una vez

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  2. Yo no acabo de llevar bien las nuevas normas de la Real Academia, pero bueno... De hecho estos días, revisando alguna cosa de hace tiempo, me he encontrado con que estaban bien escritas cuando las escribí y en cambio, ahora, están mal. Grrrrrrrrrr....

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