En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.



jueves, 13 de febrero de 2014

Noticias de Gurb


          En Sin noticias de Gurb, ya un clásico de la literatura de humor, dos marcianos llegan a la Barcelona preolímpica. Uno de ellos, Gurb, adopta la forma de la cantante Marta Sánchez y desparece. El otro, su jefe, el verdadero protagonista, adopta también diversas formas a lo largo de la novela. Unas, fruto de su ignorancia; otras, consecuencia de erróneas percepciones; alguna, acertada; y una, incluso, involuntaria.

          Como complemento a la reseña de Sin noticias de Gurb, he aquí una relación “ilustrada” de las “máscaras” que el protagonista utiliza. Seguramente algunos lectores agradecerán poner cara y aspecto al personaje.



Más o menos con este aspecto comenzó el
marciano Gurb su periplo  por Barcelona

          La historia comienza el “día 9”. En ella Gurb se metamorfosea en Marta Sánchez, la cantante del grupo Olé olé. Más o menos en las fechas en que se publicó la novela la cantante  se independizó como solista. Por entonces se había hecho famosa tanto por sus canciones como por su físico, y dio mucho que hablar (no para bien) su actuación en la fragata Numancia para animar a las tropas españolas desplazadas a la Guerra del Golfo Pérsico, emulando muy a la baja, dijeron las crónicas, a la Marilyn Monroe que actuó para las tropas norteamericanas desplazadas a Corea.


El Conde Duque de Olivares, retratado por Velázquez.
En Sin noticias de Gurb, entre otras desdichas cae,
consecutivamente, en varias zanjas

          El día 10 el protagonista comienza la búsqueda de Gurb. Poco experto en las lides humanas, adopta una forma que le parece digna y respetable, y con la que le ocurren un buen número de desdichas impropias de quien ostentó por derecho propio ese cuerpo: el Conde Duque de Olivares.


Como somormujo, el protagonista sale bastante mejor parado que como Gary
Cooper, e incluso que como Ortega y Gasset
Bajo la apariencia de Unamuno escapa de comisaría un vivales
llamado Jetulio Pencas

          El día 11 prosigue la búsqueda. Tras hacer un vuelo de reconocimiento transformándose en somormujo, el protagonista se va por zonas poco recomendables bajo la figura de Gary Cooper vestido de sheriff, aunque la forma en que acaba no es precisamente la de ningún sheriff heroico. Más tarde, habiendo sido detenido, escapa de la comisaría transformándose en el filósofo José Ortega y Gasset (con esa apariencia acaba paseando en Pedralbes con esquís) y, ya de paso, transforma a su compañero de celda en Miguel de Unamuno  para que pueda también escapar.


Julio Romero de Torres nunca imaginó en qué libro acabaría.
Tampoco Pío XII debió de sospechar que un marciano con su físico abriría una
cuenta corriente con cinco duros

          El día 12 continúa la tarea bajo la apariencia del pintor Julio Romero de Torres, hasta que considera oportuno inspirar confianza y para conseguirlo adopta la del papa Pío XII.


Entonces conocido como Paquirrín, ahora como Kiko Rivera,
no es de extrañar que el protagonista adoptara su imagen al sentirse desamparado.
Quizá el Almirante Yamamoto también se hubiera sentido desamparado de haberse visto
arreglando los desperfectos de una pintoresca nave espacial

          El día 13 se produce una transformación involuntaria: viéndose en situación de grave desamparo, el protagonista se transforma en Paquirrín, hoy más conocido como Kiko Rivera, que entonces era un niño de seis o siete años. Siendo un bebé, su padre, el torero Paquirri, había muerto corneado por un toro. En la época de Gurb Paquirrín había salido ya mil veces en la prensa rosa en compañía de su madre, la tonadillera y viuda por excelencia Isabel Pantoja.

          Más tarde se produce un desaguisado tremendo en la nave espacial. Para intentar solucionarlo muta en el Almirante Yamamoto, que dirigió la flota japonesa durante la Segunda Guerra Mundial.


En Sin noticias de Gurb, un/unos peculiares Duques de Kent
hicieron cola en una inmobiliaria para comprarse un pisito

          El día 14 el protagonista acude a una inmobiliaria para comprar un piso, y adopta la forma que considera más respetable: la del duque y la duquesa de Kent. Es la primera y única vez que el protagonista se transforma en dos personas a la vez, aunque Mendoza lo hace intervenir como un único personaje.


Cuando se quiso poner guapo para impresionar a alguna mujer, estos son los
modelos con los que probó el marciano

          El día 15 el protagonista ya se ha sentido atraído por las mujeres, de forma que ensaya varias transformaciones ante el espejo para ver cuál es más seductora. Sucesivamente se convierte en el tenista Manuel Orantes, en Viriato, Giorgio Armani y en el General de Ejército y Presidente de los Estados Unidos Eisenhower.



Nada más clásicamente estrafalario para ir por la calle que un traje de torero. En  concreto, Frascuelo II, de quien desconocía hasta su existencia y quien, por lo poco que he mirado, tuvo como mayor mérito ser hermano de Frascuelo. Con un marciano como el del libro, apostaría a que la elección por Mendoza de un segundón desconocido no ha sido inocente.
Es más: según me dice una buena experta en la materia, en el Cossio no figura ningún Frascuelo II.

          Día 16. Ante una excursión nocturna para ligar, el protagonista se acicala convirtiéndose en Frascuelo Segundo.

        Los días 17 y 18 no se menciona ninguna metamorfosis. Es uno de los vacíos de la novela, seguramente por cómo está escrita. Pero no tanto porque el protagonista deba adoptar alguna forma sino porque a falta de otra información y dado que el personaje en realidad es incorpóreo, el lector ha de suponer que en sus tribulaciones “humanas” sigue actuando con el último aspecto indicado. Así, hemos de pensar que es Frascuelo Segundo quien afronta las aventuras de estos dos días. Otro de los “vacíos” es que tanto en el bar el señor Joaquín y la señora Mercedes como los vecinos y la portera de la finca en la que vive lo reconocen sea cual sea su aspecto. Por cierto, en estos días también averiguamos que tenga la pinta que tenga, el protagonista conserva habilidades tales como andar por el techo.


Imaginarse un Pavarotti negro de cuarenta centímetros no es sencillo. Imaginar a Vázquez Montalbán en Casa Leopoldo lo es bastante más. Y luego, para tomar el fresco, vestimenta a lo Gandhi.

          El día 19 el protagonista  adopta diversas formas, sin ningún motivo en especial. Primero, la de un Luciano Pavarotti de raza negra; aunque enseguida sufre una notable mutación de su físico, pues su ser queda reducido a cuarenta centímetros, por lo que debemos imaginar un Luciano Pavarotti negro en miniatura. Más tarde adopta la forma del escritor Manuel Vázquez Montalbán para irse a comer a un restaurante del que este era asiduo: Casa Leopoldo (en la web del restaurante se dice que Mendoza también lo frecuentó). A continuación, como hace calor y quiere estar fresquito, se convierte en Gandhi.


¿Quién no ha ido de visita a un hospital con la pinta de D´Alambert?

            Día 20. Para ir a visitar a la señora Mercedes al hospital considera adecuada la figura de D´Alembert, el matemático y filósofo padre de la Enciclopedia. Como curiosidad, elabora una carta para la vecina (por cuyos huesos suspira) que firma como “R.S.V.P.” No, no es que el protagonista nos esté dando sus iniciales y ofreciendo pistas sobre su nombre. Se trata de una locución francesa (répondez s´il vous plaít) traducible como “responda, por favor”. Todo queda en Francia.


Habría que vestir de ninja a Gilbert Becaud para verlo como en la novela

          El día 21 es un tanto confuso. Todo el mundo rechaza al protagonista, lo que hace pensar que, sin darse cuenta, ha tomado un aspecto desagradable. No obstante, el único aspecto que toma es, al final del día, el del cantante francés Gilbert Becaud vestido de ninja. Lo adopta para visitar un antro de esos “de dudosa reputación” donde espera tener noticias de Gurb.


Alfonso V el Magnánimo. La figura ideal cuando uno quiere ser amable con quienes lo detestan

          El día 22 el protagonista sigue teniendo a todos sus vecinos en contra, por lo que decide agasajarlos para hacer las paces, y para ello adopta la forma de Alfonso V el Magnánimo. Bajo este aspecto es como se reencuentra con Gurb-Marta Sánchez.



Ser Tutmosis II ahorra mucho en servicios de enfermería. En cuanto a Ives Montad, se queda en Costeau con escafandra

          El día 23 una paliza le obliga a ponerse vendas. Para ahorrarse el trabajo se transforma en Tutmosis II o, mejor dicho y a la vista de sus palabras, en su momia. Con esa facha debe de seguir el resto del día, haciendo las labores del hogar, hasta que tras escribir una carta a Gurb entona una canción en francés queriendo, para ello, adoptar la forma de otro cantante galo, Yves Montand, aunque comete un error con el “Yves” y se transforma en el oceanógrafo Jacques-Yves Cousteau con escafandra y todo.


          La historia termina el día 24. ¿Con qué físico se despiden Gurb y su jefe del lector? Del primero algo puedo decir pero lo voy a callar porque no dejaría de ser dar noticias de Gurb. Del segundo, sin noticias.


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