En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.



lunes, 26 de noviembre de 2012

Diario de un emigrante – Miguel Delibes

              Cada vez me salto con más frecuencia mi costumbre de no leer muy seguidos dos libros del mismo autor, pero en esta ocasión tengo excusa: el Diario de un emigrante es continuación del muy buen Diario de un cazador, hasta el punto de que no solo aparecen los mismos personajes, sino que la primera historia conforma los recuerdos que se rememoran en la otra, y las dos forman parte de una misma secuencia temporal. Pendiente me queda el Diario de un jubilado.
                Si digo que Diario de un emigrante me ha gustado menos que el Diario de un cazador quizá dé la impresión de que no merece la pena leerlo. Nada más lejos de la realidad. Es una magnífica obra, muy buena y con la que me lo he pasado muy bien, aunque, me temo, tiene un poco menos de interés, o al menos cuesta un poco más interesarse por la historia. O a mí me a costado.
                Lorenzo se ha casado y va a ser padre. No vive mal en su tierra, donde es feliz cazando, pero la tentación de mejorar le impulsa a emigrar a Chile, con la ayuda de unos tíos de su esposa, asentados allí, que les envían dos pasajes. La historia de la novela es la de ese viaje y los meses siguientes.
                Así vemos como, primero, Lorenzo, que mucho mundo no tiene, queda impresionado por cuanto ve en el barco, por la forma en que se vive a bordo, y acaba gastándose más de lo que debería víctima de todo tipo de tentaciones. Pero que no tenga mundo no impide que se crea en posesión de un buen número de verdades, y aquí radica la principal fuente de humor en esta novela.
                Una vez en Chile, su peripecia principia y termina en la capital. Allí se alojan primero en casa de los tíos. El tío es un hombre agarrado, partidario del trabajo de sol a sol y de una austeridad franciscana, lo que no tarda en chocar con el protagonista, amigo de salir a cazar, de conversar en el bar con los amigos o de marcarse un buen baile. Junto al tío está la tía, más joven, que no duda en echar los tejos a Lorenzo, el cual se debate entre su orgullosa moral a prueba de bomba y el “uno no es de piedra”, con lo cual aprovecho para remarcar otra de las fuentes de humor de la novela: las contradicciones del personaje, causadas, siempre, por el deseo de ofrecer la mejor imagen posible de sí mismo, y que se manifiesta en la forma en que acaba adaptándose, muy a su pesar, a cada realidad.
                Cuando la situación se hace insostenible, Lorenzo, con una ingenuidad que ya para entonces es más que conocida, decide establecer su propio negocio con más voluntad que talento. Y a partir de aquí lo que ocurre lo sabrá quien lea la novela, porque si lo cuento perderá la gracia.
                Aunque se me ha hecho un pelín largo el primer tercio, es un libro que se lee muy bien, y en el que llama la atención la abundancia de lenguaje, así como los giros y expresiones hechas que a cada momento repite el protagonista. Pero hay algo más que llama la atención: las expresiones chilenas se van filtrando poco a poco en el lenguaje de Lorenzo, hasta acabar usando como propias palabras de las que al principio se reía o echaba pestes.
                Lo “malo”, por así decirlo, es que si en el Diario de un cazador Delibes conseguía hacer un retrato completo del personaje a base de unas cuantas pinceladas, en el Diario de un emigrante ya conocemos al personaje, Delibes nos pone de manifiesto cómo el orgullo se adapta, sin perderse, a lo que en teoría nunca se iba a adaptar, nos cuenta algunas cosas más, completa al personaje, pero… el personaje ya es conocido, por lo que el qué ocurre adquiere otra dimensión más independiente del personaje, y ahí creo que la “trama” (innecesaria en el “cazador”) cojea un poco durante la primera mitad.
                Pero sea como sea estamos hablando de una obra divertida, enriquecedora y muy por encima de la media de lo que suele leerse.

1 comentario:

  1. Hola, tengo que hacer un trabajo sobre Diario de un emigrante, ¿podria describirme brevemente a Lorenzo? me seria de gran ayuda, gracias.

    ResponderEliminar