En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.



jueves, 12 de enero de 2017

La asesina ilustrada – Enrique Vila-Matas



          ¿Imaginan ustedes un libro cuya lectura causara la muerte? La idea fue de Unamuno, y Enrique Vila-Matas trató de desarrollarla aunque, como los lectores procuramos sobrevivir a lo que leemos, debió circunscribir las muertes a lo acontecido en las páginas. Páginas que me han permitido conocer a a su autor, de quien, mea culpa, no había leído nada hasta ahora.

          Publicada en 1977, cuando Vila-Matas tenía 29 años, muestra un dominio de la situación apabullante y la inteligencia despierta y retorcida se nota a cada línea. Por fortuna para los despistados la novela es corta, porque de otro modo seguirla resultaría complicado debido a sus idas y venidas, que hacen que, por ejemplo, un personaje del presente rememore un momento en el que tuvo un sueño donde tras ocurrir esto y lo otro soñó que soñaba no sé qué otra cosa… Y luego despierta del sueño que soñaba, del otro, se acaba el recuerdo y el lector se queda con la sensación de acabar de bajar de una montaña rusa.

Enrique Vila-Matas
Barcelona. 1948
          La novela, compuesta por una serie de fragmentos independientes pero que forman una unidad, comienza con el hallazgo de un cadáver, el de un escritor que tiene a su lado la novela «La asesina ilustrada». Pero el buen hombre tenía mucho que ocultar, y otro escritor que durante años lo investigó hasta descubrir y hacerle confesar, teme a la muerte de un modo perturbador, como si supiera que la muerte le ha de avisar de su llegada. De contar la historia de este segundo escritor se ocupan las notas de Ana Cañizal, mujer joven que lo conoce con ocasión de tener que escribir un prólogo a la autobiografía del autor, y que de paso conoce también a la joven y misteriosa esposa, autora de «La asesina ilustrada», brevísima novela que aparece y desaparece provocando efectos inquietantes acerca de si no provocará su lectura lo que ideó Unamuno,  además de hacer dudar de hasta qué punto la autora está al tanto del poder de su obra y hasta qué punto lo utiliza. ¿Y qué es lo magnético? ¿La novela? ¿Su autora, capaz incluso se seducir a la Ana? ¿La muerte?

          Un acierto, también dar a la novela el mismo título que a la «novela de la que trata la novela», para aumentar así la tensión y confusión del lector.

          En resumen: un lío considerable que se sigue bien si se lee con atención y que provoca lo que es de suponer que el autor pretendía: un clima de misterio y asfixia donde el lector siempre duda de dónde se encuentra y a cada momento se siente muerto, si no de lectura, sí de curiosidad e inquietud.

          Tras varias ediciones en diversas editoriales, la novela puede comprarse ahora dentro del volumen En un lugar solitario, que recoge los primeros escritos del autor.



          

2 comentarios:

  1. que yo sepa, la lectura ha sido una de las principales causas de las matanzas entre hombres, yo diria de antes del Viejo Testamento.

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  2. Te recomiendo "Diario Alucinante d eun currante".Me gustaria que me dieras tu e mail y te mando una copia de esta cronica bastante delirante del actual entorno laborAL HECHA A RETALES DE ANÉCDOTAS.Saludos

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