En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.



miércoles, 15 de marzo de 2017

No me toques - Andrea Camilleri




          Magistral y breve novela de Andrea Camilleri sobre la desaparición, todo apunta que voluntaria, de la joven esposa de un anciano escritor; una mujer bella, atractiva para todos y promiscua. O eso parece, porque el encanto de la novela es ir conociendo poco a poco a una protagonista a la que no escuchamos ni vemos actuar si no es por lo que otros cuentan de ella y por alguno de sus propios escritos.

          La forma de presentación, brevísimos capítulos ordenados cronológicamente con alguna marcha atrás (ojo con las fechas, son importantes) es tan televisiva como la fluidez y rapidez de los diálogos: frases breves, directas, cargadas de significado.

Noli me tangere. Fra Angélico
          La intriga y el ritmo, rapidísimo, hacen difícil dejar la lectura. Además, el autor se permite coquetear con «misterios históricos» que dotan al conjunto de cierto aura cercano al de las novelas pseudohistóricas vinculadas a supuestos misterios seculares que mezclan tradición y leyenda. En este caso, el papel en la acción corresponde a una pintura de Fra Angélico reflejando el momento en que Jesucristo resucitado le dice a María Magdalena «Noli me tangere», frase que da título a la novela.  Esa pintura, como otras, permite albergar la duda de si Jesucristo se lo dice cuando ella va a tocarlo o después de que lo haya hecho. Las implicaciones emocionales son distintas. Pero, a diferencia de todas esas novelas de las que se dice que «enganchan», Camilleri cuenta y resuelve algo además de una intriga: desarrolla ante nuestros ojos una personalidad tan rica que no desea otra cosa que encontrarse a sí misma porque es consciente de la vacuidad de la vida incluso cuando se tiene belleza, salud y dinero para disfrutarla. Camilleri nos cuenta la historia de esa búsqueda, que es también la de huida de uno mismo para encontrarse, también a sí mismo, no sabe dónde, pero en el sitio adecuado.

Noli me tangere. Tiziano.
          Solo hay algo que deja cierta sensación de incomodidad: cuando el final (previsible a partir de cierto punto) llega, cabe preguntarse hasta qué punto era necesario todo lo hecho para alcanzar lo alcanzado, cuando hay caminos más directos y que nadie puede cuestionar. ¿O es que a veces huir de uno mismo implica exterminar hasta su recuerdo? Sin embargo, prefiero mirar el lado bueno y no pensar ni en cabos sueltos ni en el simple truco de un capricho, sino en aprovechar ese interrogante para reflexionar acerca de lo dicho: qué debemos dejar atrás cuando decidimos dejar atrás nuestra forma de ser y de vivir.

         Como el autor dice al final, No me toques, Noli mi tangere, no es una novela negra, aunque lo parezca.



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