En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.



martes, 6 de diciembre de 2016

Palillos chinos - Angélica Morales




Me resulta complicado hablar en pocas palabras de Palillos chinos. Una historia de historias contadas desde prismas cambiantes que nos hacen ver a los personajes tanto desde fuera como desde dentro.  Todos comparten, o más bien sufren,cierta insatisfacción vital. Incluso quienes aparentemente han alcanzado el éxito ven orientados sus pasos hacia no saben muy bien dónde en busca de no saben bien qué ni por qué. Encontramos al famoso escritor de best sellers, a agentes artísticos que sobre todo se venden a sí mismos, a un chico chino que nada tiene que ver con China aparte de sus rasgos, a una inmigrante china encerrada en sí misma no solo por ella misma, a una pareja de guardias civiles lesbianas donde la fidelidad es solo cosa de una, a una anciana que ha decidido ser actriz a las órdenes de Alex de la Iglesia, a un poeta cubano, a cubanos que no son poetas aunque a alguna mujer se lo parecen, críticos literarios, escritores de medio pelo y escritoras premiadas, adolecentes que comercian con sexo y sentimientos, mujeres ancianas, mujeres maduras que les cuesta aceptar que lo son y en el proceso huyen a ninguna parte y a todos los brazos... Un cruce de historias centradas en Huesca –sobre todo-, Zaragoza y Madrid, donde conocemos escenarios como un restaurante chino idéntico a tantos otros hasta en el nombre -como para simbolizar que todo intento de destacar está condenado al fracaso-, donde visitamos residencias geriátricas, el paraninfo de la Universidad de Zaragoza, el parque de Huesca con su casita de Blancanieves, hoteles o un piso de estudiantes. Los españoles, lo mismo que los inmigrantes que pueblan esta historia, parecen añorar no se sabe si un destino soñado o un paraíso perdido, y lo hacen con las armas que tienen a mano: las decisiones del día a día, a menudo impulsivas, cuando no alentadas con esa «desesperación durmiente» que late en todo ser humano y que se empeña en susurrarle al oído que, por más que se esfuerce, no va a encontrar solución definitiva a sus dudas, lo que hace  de muchas decisiones meras huidas, muchas de ellas a la compañía en la cama y fuera de ella.

Angélica Morales
                No voy a hacer un esbozo de las principales historias que se entrecruzan. Es mejor que el lector se enfrente directamente ellas y averigüe o intuya él solito qué mueve a cada cual en cada una. Si tuviera que apostar, diría que es la búsqueda del afecto unas veces y otras de algo que se le parece en sus efectos aunque sea distinto: el reconocimiento por parte de otras personas. Y en esa búsqueda, la confusión entre lo emocional, lo afectivo, lo sexual e incluso lo profesional acaba de desorientar, pero no tanto como para que las personas no se sigan buscando entre sí como si no hubiera solución más allá del grupo. Quizá eso es lo más bonito: ver cómo siempre, sean cuales sean nuestras circunstancias, todo el mundo anda igual de desorientado aunque todos, al final, actúen de modo similar, como las hormigas de la portada realizada por José Manuel Ubé.

                Pensad en todo lo anterior antes de que la forma del libro os despiste. Una mezcla entre el diálogo y el verso libre que entraña cierto peligro por la generalizada falta de costumbre de leer poesía; esa falta que hace que tantas personas se detengan al final de cada verso como si hubiera una coma o un punto. Angélica Morales, intencionadamente, no se ha prodigado en los signos de puntuación, dejando margen al lector, como en una versión teatralizada, para que exprese las ideas a su propio ritmo. De ahí que el resultado sea muy distinto según sea lea con un ánimo u otro: para disfrutar de Palillos chinos hace falta leer con la calma del que quiere disfrutar del paisaje, más que con la prisa de quien quiere que le cuenten una historia.

                Os dejo un vídeo de la presentación en la Librerías Anónima de Huesca, a la que tuve la suerte de poder asistir hace más o menos un año. Id al minuto 21 y escuchad el fragmento de un minuto leído por Angélica: resume lo que es Palillos chinos mucho mejor que todas mis palabras.







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