En este blog solo encontrarás reseñas de libros que en algún momento me ha apetecido leer. Ninguna ha sido encargada ni pedida por autores o editores, y todos los libros los he comprado. En resumen: un blog de reseñas no interesadas para que sean interesantes.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Historias de Vigàta, 4 - Andrea Camilleri

 



Buen día, el 6 de septiembre, aniversario del nacimiento de Andrea Camilleri en 1925, en Porto Empedocle, Sicilia, para publicar una reseña sobre un libro suyo

    Se ha hecho esperar este cuarto y último volumen de «Historias de Vigàta» publicado por Altamarea. Sobre la colección entera debo reconocer mi error en la valoración inicial. La edición es mejor que la impresión que me habían causado los opúsculos de Camilleri, y «las extrañas conjugaciones verbales» a que me referí en la reseña de la primera de las entregas de estas historias, más que ser un defecto de traducción puede que sean un mérito que le atiza en la cabeza a la traducción del resto de obras de Camilleri que he leído, pues se diría que, con un acierto que no tengo capacidad para precisar, tratan de llevar al español el efecto del dialecto y el modo de hablar siciliano.

Dicho lo cual, estas historias son más de lo mismo (lo cual es un elogio). Repartirlas en cuatro volúmenes supongo que tiene que ver con la comodidad para el lector y, sobre todo, con la aceptación en el mercado, que no digiere nada bien los volúmenes de mil páginas de relatos independientes. Cuatro libros, en cambio, es otra cosa.

En esta ocasión, en los ocho relatos del volumen el sexo no está tan presente como por ejemplo en el tercero, aunque lo está casi siempre y en algún relato en concreto llega a ser más escandaloso que nunca con pintoresca historia de una especie de incesto al por mayor (La rectitud hecha persona). Más liviano es en los relatos titulados La capilla familiar y Teresina. Pero Camilleri también demuestra una portentosa habilidad para tejer historias verosímiles sobre las ocurrencias más extravagantes, como la de caballero que dispone de un paladar infalible (El paladar absoluto), la no muy original historia del muerto que va y viene por todas partes (El muerto viajero), la del niño con una suerte loca (El oro en Vigáta) o la de cierta roñosa reliquia (La bota de Garibaldi), amén de la que abre el volumen (El duelo es contagioso), una mezcla de tragicomedia y aventura de los payasos de la tele. La variedad dota a este último volumen de una agilidad y un interés incluso mayor que el de los precedentes, y demuestra que para un escritor con osadía e imaginación hay argumentos a millares. 

Pasen y lean.